     | DÍA 2 – RUTA LIBERTADORA DE LOS LLANOSSalida: 7:30 a.m. (desayuno en el hotel)Muy temprano partimos hacia uno de los tramos más ricos en historia de nuestra tierra llanera. Nuestro primer destino es el municipio de Támara, fundado en 1628 por el padre José Dadey Pey.Támara tiene un sello muy especial: desde tiempos antiguos se estableció como zona de café en la región, al punto que se le considera “centro cafetero del oriente colombiano”.Aquí conocerán cómo el grano de café, traído en la época colonial —se habla de la intervención de los jesuitas en esa introducción—, se desarrolló en estas montañas y laderas del piedemonte llanero, generando riqueza, identidad y tradición.Otro dato que fascina: Támara fue el único municipio de la zona que llegó a tener su propia moneda o “bono cafetero” —un sistema local de intercambio impulsado por la Cooperativa de Caficultores de Támara— que circuló durante un tiempo dentro del municipio como reflejo de su autonomía económica.En Támara descubrirán el café, pero también el paisaje de la cordillera, las casas coloniales, las calles empedradas y el aroma intenso del grano recién tostado. Este será el inicio de una experiencia que mezcla sabor, naturaleza e historia.Desde allí nos dirigimos al imponente municipio de Paz de Ariporo, que con sus aproximadamente 13.800 km² de extensión es uno de los territorios más grandes del país y una despensa esencial del norte del Casanare.En Paz de Ariporo disfrutaremos un rico almuerzo criollo en medio de su sabana inmensa. Luego visitaremos el destacado Santuario de la Virgen de Manare, patrona de los llaneros, cuya devoción y peregrinaciones dan cuenta de la fe profunda del llano.Mientras saborean un tinto llanero o se hidratan, el guía les relatará las historias de la Ruta Libertadora, explicando cómo este territorio alberga vestigios, narraciones de tropas, lanceros y el paso decisivo hacia la libertad de Colombia.Finalmente, al cerrar la tarde nos trasladamos al municipio de Pore, lugar emblemático en la campaña libertadora, donde las tropas del Simón Bolívar y del Francisco de Paula Santander convergieron, y donde el llanero comandante Ramón Nonato Pérez y sus lanceros jugaron un papel decisivo. Allí recorremos calles cargadas de historia, monumentos y arquitectura que recuerdan aquella epopeya.Al finalizar la visita, regreso al hotel, cena y descanso.
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